Cuidando nuestra propia espiritualidad

Cuanto más soltemos viejos patrones y creencias, aprendemos a entrar en contacto con nuestra intuición y a percibir si la información que estamos recibiendo es auténtica. No existe una única verdad: lo que por algunos es valido para otros puede que represente una distorsión de la realidad.

Todos tenemos el poder de conectarnos a nuestra verdad personal que es la que nos da evidencias sobre la autenticidad de lo que estamos analizando.

Será válida y útil esa información que nos provoque una sensación de tranquilidad, felicidad, a veces acompañada por escalofríos o piel de gallina.

Al contrario tenemos el derecho de desconectarnos de todo lo que una vez recibido, provoque ansiedad, preocupación, malestar.

Todo esto es muy positivo, pero lleva a una revisión del concepto de docente que heredamos del sistema educativo en el que nos formamos la mayoría: cada uno de nosotros tenemos la capacidad de distinguir la verdad, válida solo a nivel personal, conectándonos con el Maestro que reside en nuestro corazón.

Y es con este espíritus que te pido, anima bella, de filtrar cualquier información que encontrarás aquí, porqué esta es mi verdad, que puede que tu compartas parcial o temporalmente.

Te invito además a tomar conciencia de que no es casualidad que hayas entrado a este espacio y que estés leyendo este artículo; continúa siguiendo tu instinto, porqué para reconectarse con nuestra verdad y propósito puede bastar una frase en el momento menos esperado de la vida.

Buen viaje hacia tus adentros!